Cómo elegir tu talla ideal
Preparación para la medida
El mejor momento
Mide los pies a finales de la tarde, ya que tienden a hincharse con el paso del día.
Peso real
Es fundamental que el peque esté totalmente de pie y reparta su peso por igual. El pie se expande con la carga y solo así obtendrás la medida real; nunca midas los pies en reposo o sentados.
Técnica de la pared
Coloca una hoja de papel contra la pared y sitúa el pie encima de forma que el talón toque la pared.
Dibuja y mide con precisión
El trazo: Utiliza un bolígrafo ligeramente inclinado para dibujar el contorno desde el talón hasta los dedos. Mantén el trazo lo más recto posible.
Mide ambos pies: Casi todo el mundo tiene un pie ligeramente más grande que el otro. Toma nota de las medidas de ambos y usa siempre la referencia del pie más grande.
¿Cómo mido el ancho?
La línea de los metatarsos: Una vez tengas el dibujo del contorno, identifica la parte más ancha de la silueta (la zona donde nacen los dedos).
La medición: Traza una línea recta que una los dos puntos más prominentes de los metatarsos y mide su longitud. Este dato es vital para asegurar que la horma del zapato no oprima los dedos lateralmente.
¿Cuando es el momento de cambiar de talla?
El límite mínimo: Debe haber siempre un espacio libre de al menos 0,4 cm a 0,5 cm entre el dedo y la puntera. Si es menor, es necesario cambiarlo.
Crecimiento: Los pies pueden crecer entre 2 y 3 tallas al año; aconsejamos medirlos cada 20 o 30 días.
Consejos extra
Aún no camina: Si el bebé no camina, no hace falta calzarlo. Usa calcetines antideslizantes o calzado tipo calcetín solo para proteger del frío.
Consulta la guía específica: Revisa siempre la descripción o las fotos de cada modelo, ya que las medidas pueden variar entre marcas.