¿Y si el mejor calzado fuera el que no parece un zapato?

No es una moda, es salud. El calzado barefoot devuelve a tus pies la libertad y el movimiento para los que fueron diseñados.

¿Esto es realmente bueno para mi hijo?

Esa fue la pregunta que me hice al buscar los primeros zapatos para mi hijo Toni. Solo encontraba suelas rígidas y pesadas. Mi instinto de madre me decía que unos pies tan llenos de vida no podían estar cómodos dentro de algo parecido a una "caja".  

Gracias a mi "tribu de mamis" descubrí el calzado respetuoso: una protección que permite al pie sentir y moverse sin interferencias, tal como la naturaleza diseñó.

Lo que empezó como una búsqueda para él, nos convenció a nosotros. Hoy, toda la familia somos barefoot y hemos comprobado cómo mejora nuestra pisada y bienestar. Porque si es lo mejor para ellos, también es lo mejor para nosotros.

¿Cómo reconocer un zapato que sí es respetuoso?

No todo lo que parece plano es barefoot. Para que un zapato cuide realmente de vuestra salud podal, tiene que cumplir estos cuatro imprescindibles:

Puntera Ancha

Puntera Ancha

Que permita el libre movimiento de los dedos.

Suela Flexible

Suela Flexible

Tu pie se mueve, el zapato le acompaña. Flexibilidad total en todas direcciones.

Cero Drop

Cero Drop

Suela totalmente plana (sin tacón) para cuidar tu espalda y tu alineación natural.

Sin Contrafuertes

Sin Contrafuertes

Tobillos libres y fuertes.

¿Por qué elegir barefoot para todos?

Elegir barefoot es invertir en salud.Permite que los pies de los niños crezcan sin interferencias y ayuda a los adultos a recuperar una pisada fuerte, mejorando el equilibrio y la postura de forma natural en cada paso.

Ver toda la colección
Novedad
Novedad
Novedad
Novedad