Un estampado que enamora a las peques: flores, búhos y manzanitas sobre una piel rosa suave que invita a llevarla puesta todos los días.
Por dentro, la misma filosofía barefoot de siempre — suela finita, sin desnivel entre talón y puntera, y espacio de sobra para que los deditos se muevan a su aire.
El doble velcro con hebilla se ajusta en un segundo (ideal para esas prisas de última hora antes de salir de casa), y la puntera de goma aguanta bien los golpes del parque, los tropiezos y el gateo.
Piel sin costuras por dentro, para que no haya rozaduras ni quejas a mitad de tarde.
Hecha a mano en Elche, con el mimo de más de 30 años haciendo zapatos para peques.